lunes, 5 de septiembre de 2016

Artículo I: El Luto en las Civilizaciones Brankis

El luto ha sido desde siempre una temática muy relevante en cualquier vida inteligente. En el caso de los brankis, se trata, sin embargo, de algo muy especial. Según su dios, Dainthe, la vida de un laghart nace y se extingue en el reflejo de la luna que se produce en el mar, los ríos y los lagos, pues el dios Dainthe existe allá donde existe el agua. Los reflejos son símbolo del pasado, presente y futuro, sin embargo, los de la Luna cobran un significado mucho más profundo, y lo relacionan intrínsecamente con la muerte o con el fin de un ciclo importante en la vida, y es por ello que muchas celebraciones brankis se realizan durante las noches. El significado de la noche puede variar según la fase lunar. Para la muerte, suelen realizar la ceremonia los días de noche Creciente y, al contrario, el nacimiento es celebrado durante la luna Menguante.

Ceremonia

La ceremonia la lleva a cabo aquel laghart por el que el fallecido sintiera un profundo respeto y al que, por lo tanto, saludara y despidiera con un beso en el dedo pulgar. Si no es posible que lo realice dicho laghart, lo hará aquél que tuviera lazos de sangre o bien una fuerte sincronía.

Dainthe, el cual es también dios del arte, dice que hay que recoger el alma del fallecido entre tierra y agua. Todos los asistentes besan la cara del fallecido, mientras el maestro de ceremonia rocía con un jarrón de agua las tierras que rodean el cuerpo. Después recoge el fango y crea una pequeña estatua como signo de amor y respeto por el difunto. La estatuilla se coloca juntamente con el cuerpo en una plataforma de madera o bambú y son soltados al mar.

El cuerpo es desechado al mar, ya que todo lo que nace y todo lo que muere le pertenece al mar. 

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